Cuando una pérdida nos golpea, pareciera que el mundo se detiene. La rutina pierde sentido, el futuro se vuelve borroso y la idea de volver a sentir paz o alegría suena lejana o incluso imposible. Es normal. El duelo transforma no solo nuestras emociones, sino nuestra forma de ver la vida.
El duelo es una experiencia profundamente humana que surge cuando enfrentamos una pérdida significativa. Aunque la asociamos comúnmente con la muerte de un ser querido, también puede manifestarse tras una separación, la pérdida de salud, el desempleo o cualquier otra situación que implique una ruptura con algo valioso para nosotros. Es una respuesta natural, emocional…