Una mirada distinta que utiliza el arte gráfico para explorar con sutileza, respeto y a veces un toque de ironía la realidad de nuestra naturaleza mortal.
Cuando una pérdida nos golpea, pareciera que el mundo se detiene. La rutina pierde sentido, el futuro se vuelve borroso y la idea de volver a sentir paz o alegría suena lejana o incluso imposible. Es normal. El duelo transforma no solo nuestras emociones, sino nuestra forma de ver la vida.